Descripción
Este dibujo se descubrió en la cueva de los letreros, en Velez Blanco. Procede del Neolítico y representa a un hombre con los brazos abiertos, sosteniendo entre ellos el arco iris. Dicen las gentes del lugar que protege de infinitos males. Su nombre le fue dado por un movimiento cultural promovido por los pintores almerienses, quienes lo adoptaron como símbolo y lo denominaron movimiento «indaliano». Identifica la provincia de Almería, «ciudad luminosa de Europa».






